Primeros pasos para conseguir una buena Reputación Digital

By | 2018-11-14T12:09:05+00:00 noviembre 14th, 2018|Transformación Digital|

La reputación digital es clave para cualquier persona que quiera ser conocida y reconocida en el mundo actual. Da igual el sector, si no estás en la red, no existes. Y si estás, debes hacerlo bien, ya que una mala gestión puede hacer que pierdas trabajos, clientes y caiga tu reputación profesional y personal. ¿Cómo hacerlo? Hoy os doy algunos consejos para que empecéis a trabajar vuestra reputación digital.

Qué es la reputación digital

Todos tenemos reputación, desde que somos pequeños, desde que estamos en el colegio. Según la RAE es:

“Prestigio o estima en que son tenidos alguien o algo”

La reputación digital es lo mismo, solo que aplicado al mundo online. Este puede ´conseguirse a través de lo que se dice sobre nosotros en una web personal, redes sociales, etc. ¿Pero cómo se construye? En las relaciones personales del día a día, que tenemos face to face, la parte más importante de la comunicación la tienen los elementos no verbales con un 97%. Es decir, pesa más el tono de voz, los gestos de nuestra cara y corporales, que el mensaje verbal en sí. Sin embargo, esto no es posible en el mundo online.

Conseguir transmitir el mensaje de forma que todos los interlocutores lo interpreten de acuerdo a nuestro criterio  es complicado. Un ejemplo claro de dicha dificultad es cuando hablamos con alguien por whatsapp y malinterpreta el tono con el que lo decimos. De ahí la importancia de los emoticonos, que muestran esos gestos faciales que se pierden al ser comunicación escrita.

También hay que tener en cuenta que cada vez se pone más de moda el contenido digital en forma de vídeo, que, aunque pierde el toque humano, es mucho más cercano.

Un aspecto positivo de la reputación digital con respecto a la reputación de la “vida real”, es que permite medir los resultados que vamos obteniendo, ya sean en nuestra web o redes sociales. Es posible conocer el impacto que estamos teniendo, si nuestro público objetivo es el adecuado y rectificar en caso de que no estemos cumpliendo los objetivos.

Además, aunque el tiempo de respuesta considerado como positivo en redes sociales es bajo (en menos de 2 horas, y si es algo negativo en menos de 5 minutos), es mucho más tiempo de reacción comparado con el de la vida real.

Al final, con una buena reputación digital conseguiremos prestigio en la red, llamando la atención de las personas que nos interesan por sus sectores, actividad, etc., y permite abarcar muchas más personas y de una forma mucho más rápida que si fuese en la calle.

Cuál es mi reputación digital actual

Es muy fácil. ¿Alguna vez has buscado tu nombre en Google? Si no lo has hecho, te animo a hacerlo (usando la visión en oculto de Google). ¿Sales en las búsquedas? ¿En qué posición sales? ¿Se dice de ti lo que quieres que se sepa? ¿Qué aparece en las primeras búsquedas? ¿Qué personas salen relacionadas contigo en las fotos?

Es muy probable que en los primeros resultados salgan tus redes personales o algo que no te interese. Aunque no es fácil, pero con un buen plan de trabajo de reputación digital y un trabajo constante, conseguirás buenos resultados.

3 elementos que debes trabajar para tu reputación digital

Son muchos los elementos que influyen en la reputación digital de una persona. A continuación os digo algunos:

Redes sociales: mi consejo siempre es el mismo: menos es más. Es muy importante este aspecto y debes tener en cuenta que si no tienes tiempo o no sabes manejarlo bien, es mejor que hagas muy bien el trabajo en una o dos, y no intentas abarcar todo con un trabajo mediocre. Al final, esto influirá negativamente en tu reputación digital. Según tu sector y dónde se concentre más tu público objetivo, elige las redes sociales que más te interesan y empieza a trabajarlas.

reputacion digital

Recuerda que siempre debes medir y monitorear cómo van tus redes, si tu público crece, si sus datos demográficos concuerdan con lo que buscas, si tus publicaciones tienen interacción…

Y sé siempre agradecido. Contesta todos los comentarios, tanto los positivos como negativos. A los que hablan bien de ti reforzarás su comportamiento. Y para lo negativo, haz un plan de comunicación con la guía de actuación ante incidencias.

En este plan, debes especificar el tipo de contenido que vas a publicar (aconsejo tener cuidado con contenidos sensibles, como la religión, el sexo y la política). Debes definir bien tu público objetivo (buyers persona) y el lenguaje con el que te vas a dirigir a ellos. Debes incluir como vas a trabajar si ocurre cualquier incidencia con algún troll (personas que van a las redes solo a criticar y quejarse). Es muy importante dejar todo bien claro y dejar reflejada cualquier tipo de situación que se pueda dar y cómo actuar. Sobretodo en el caso de que no estés tu solo gestionando las redes.

Al final, al igual que en la vida real todo es boca-oído. Si las personas comienzan a hablar mal de ti, tu reputación caerá.

Web: en este caso, te aconsejo crearte una web personal, con un portfolio de tus trabajos y un blog que permita que te vayas posicionando (para lo que debes trabajar el SEO) y que muestre a los demás tus conocimientos sobre los temas donde quieres posicionarte como referente. Si tu empresa tiene una web, o colaboras en otras, también es importante que cuides dicha imagen. Aquí también es importante tener tu plan de comunicación que antes he comentado.

Posicionamiento en Google: tal y como explicaba antes, lo primero es ver qué dice de ti Google. Si hay cosas que quieres cambiar, será un trabajo duro y habrá que limpiar la web. Con el nuevo reglamento general de protección de datos tienes la ley de tu lado y será más fácil borrar tu rastro. Una vez que acabes o si lo que hay te parece bien, lo siguiente es empezar a trabajar con las redes sociales y el blog personal.

Esto es sólo una primera aproximación de lo que debes hacer. Hay muchas más prácticas y esto es un trabajo de fondo que se consigue con tiempo y dedicación. Pero seguro que ves resultados positivos que poco a poco irán dando sus frutos. ¡No dudéis en escribirme si tenéis cualquier cuestión! Hasta la próxima semana 🙂