Cómo definir tu experiencia de marca para asegurarte el éxito

By | 2019-05-19T12:22:20+00:00 diciembre 20th, 2016|Empresa, Marketing|

¿Has pensado alguna vez por qué te comprastes aquellos zapatos sin importarte el precio, cuando en realidad no son más que unas zapatillas de deporte? A todos nos ha pasado alguna vez. Hoy en Extravaganza Communication te vamos a contar cómo funciona lo que se conoce como experiencia de marca. ¿Quieres triunfar? prepárate para el arte de la persuasión.

Hoy en día, la oferta supera con creces a la demanda.  Son muchos los esfuerzos que deben llevarse a cabo por parte de las empresas para conquistar al cliente. Los individuos no buscan solo la adquisición de un producto o servicio sino una experiencia satisfactoria con la marca.

El manejo que hacemos de Internet y tener toda la información al alcance de nuestra mano ha hecho que los cosumidores nos volvamos mucho más exigentes. Necesitamos una experiencia con la marca. Queremos asegurarnos de que éstas son de verdad quienes dicen ser. Queremos estar en contacto con ellas y que esa identidad que dicen tener se refleje en nuestra propia experiencia. Todo esto se consigue a través de la experiencia de marca.

A lo largo del post, vamos a ir dejando ejemplos, pinceladas de momentos que estamos seguros, todos habéis vivido con alguna marca en realidad.

Pero ¡ojo! la experiencia de marca no es el merchandising de las tiendas. No, eso es solo una parte de la estrategia de las empresas. Pongamos un ejemplo real:

“Es suficiente con pasar por la puerta del establecimiento y apreciar que algo mágico está ocurriendo. Un perfume embriagador, una luz cálida, unas paredes en tono rosa que simulan estar en un cuento de hadas, provoca que tus ganas de entrar sean imparables. Una vez dentro, el trato es exquisito”. ¿Aún no reconocéis la marca?

“Una chica sonriente y amable te lleva a unos probadores donde escribe tu nombre en la puerta haciéndote sentir única. Aprecias que en el probador no falta detalle alguno: puertas con pestillo que se cierran del todo, ropa interior desechable para probarte las prendas, timbre para llamar a la dependienta y una camiseta entallada para que puedas ver como te queda la lencería”. Estas son solo algunas de las cosas que te ofrece el establecimiento”. ¿Sabes ya de qué hablamos? Sí, Victoria Secret.

“Entonces, si un sujetador vale 80 euros, ¿Qué importancia tiene? Al salir del establecimiento te sientes un ángel más de la firma, una princesa, y aun tienes el olor metido en la nariz y el color rosa sigue en tu recuerdo. Y es que Victoria Secret logra crear una magia entre las mujeres y la marca que es muy potente. Esto es la experiencia de marca o también conocida como ‘brand experience’”.

Es solo uno de los ejemplos de experiencia de la marca que ha creado alrededor de la ropa interior. Todo un imperio de ángeles. Sus desfiles son esperados por temporadas e incluso las grandes modelos se disputan aparecer en sus desfiles, todas con alas, seña de identidad. Si consigues caminar por la pasarela, el éxito está garantizado. Cuando los mortales se ponen una prenda de esta marca, durante un momento también se sienten uno de esos ángeles.

Hoy en día las empresas no pueden quedarse solo con la idea de vender un producto, sino en vender emociones. Cada vez son más las empresas existentes que trazan una experiencia de marca satisfactoria con sus clientes. El objetivo es que éstos muestren su entusiasmo en repetir lo vivido creando una fidelidad, lo que es conocido como el Inbound marketing.

Pongamos otros ejemplos:

Coca-Cola

Seamos sinceros. Sin etiquetas, la Coca-Cola es una bebida carbonatada que contiene grandes cantidades de azúcar, por lo menos la Coca-Cola normal. Ahora, ¿qué situaciones se dan cuando te apetece una Coca-Cola? Es un momento con un amigo que tiene que contarte que lo han contratado. Es la casa de tu abuela en Navidad o la quedada de los compañeros después del trabajo. Coca-Cola no vende agua carbonatada, vende felicidad. 

 

Mercedes Benz

Mercedes Benz

Esa estrella en la parte delantera de un coche no es solo el logotipo de la casa de coches. Es el símbolo de la prosperidad. El lujo que despiertan sus concesionarios no recuerda que el precio sea muy elevado, recuerda que podemos sentirnos únicos. ¿Recordáis aquel anuncio de Mercedes Benz y David Muñoz donde una estrella no significaba nada?  Mercedes también es recordado por sus magníficos anuncios en tonalidades frías y oscuras.

 

Desde Extravanganza Communication queremos explicaros este término que también puede relacionarse con marketing experiencial. “Brand Experience” se basa en la identificación de “‘momentos” de vínculo emocional entre las personas y las marcas, y los recuerdos que producen estos momentos.

Pero ante esto, ¿Qué deben hacer las empresas? Para crear un buena experiencia de marca hay que tener en cuenta tres aspectos:

1-Construir conexiones emocionales: entender a nuestros clientes objetivos buscando conectar la empresa y el estilo de vida del cliente.

Loewe: consigue transmitir exclusividad y lujo. La firma premia la fidelidad de sus clientes con eventos únicos organizados para ellos y promociones excepcionales. Al entrar a Loewe te envuelve la elegancia y el glamour junto con el trato personalizado. Crean así una experiencia de marca propia.

2-Analizar la situación de consumo y uso de los productos: conociendo las razones y motivos por la cuales el cliente adquiere con lo que ofrecemos.

Con esta información tenemos  el escenario de partida para formular nuestra estrategia.

Franc Sarabia: La empresa se ha dado cuenta de que las novias que adquieren un vestido en sus tiendas suben una fotografía orgullosas de mostrarlo. Ahora la propia firma lo utiliza y sus redes sociales podemos ver la publicidad que se hace del negocio a través de las bodas de las clientes fundamentalmente. Alrededor de la marca el color blanco propio de las inocentes novias.

 

3-Generar interacciones: buscar un vínculo personal apoyado de la interacción de los individuos con la marca.

Coca-Cola. Consigue crear este vínculo con sus clientes. Los consumidores comparten sus vídeos más populares en las redes sociales, comentan sus anuncios, incluso recomiendan la marca.

¿Os acordáis del anuncio de Ikea? Esto es realmente el significado de “brand experience”.

 

Seamos realistas, a todos nos gusta que se preocupen por nosotros y que nos hagan sentir únicos. En la universidad, donde hay tantos alumnos en una clase, que un profesor sepa tu nombre te entusiasma. Que tu monitor del gimnasio te diga una serie de secuencias personalizadas para mejorar tu rendimiento lo valoras. Qué una tienda como Yves Rocher  te haga entrega de un obsequio por tu cumpleaños lo aprecias. ¿Verdad?

Nosotros desde aquí también pretendemos crear en nuestros clientes una experiencia de marca. Las relaciones que creamos entre nuestros clientes deben aportarles experiencias originales, extravagantes y positivas. La idea es que al recordar nuestro logo, o pensar en nuestra empresa se sientan únicos y sobre todo no quieran irse. Somos una fábrica de sueños y queremos que nos recuerden así.

Pues esta es la idea que pretende transmitir la experiencia de marca, una experiencia gratificante. Por ejemplo, que nos encontremos en casa y pensemos en un café y rápidamente acudamos a un Starbucks pensando en sus cómodos sofás, sus vasos personalizados y su música de fondo.

O pensemos en pasar un tarde de tiendas y acudamos al Corte Inglés donde sus múltiples empleados están atentos a todo el que acude con un trato muy agradable. O si nos apetece probar nuevos productos, acudiendo a un establecimiento de Carrefour, es muy probable que haya alguna degustación de un nuevo bizcocho, zumo o una invitación a sushi.

Desde Extravaganza Communication queremos transmitirnos que los clientes cada vez son más exigentes a causa de tanto oferentes. Por tanto las empresas deben reinventarse con objetivo de buscar una relación duradera y establece con el cliente.  Una forma muy eficiente de crearla es a través de la experiencia de marca. Y es que ya lo decía en su eslogan la empresa de tarjetas de crédito Mastercard: “Hay cosas que el dinero no puede comprar”. Hasta la semana que viene 😉