Elevator pitch: Cómo darte a conocer

By | 2015-04-13T17:02:30+00:00 abril 13th, 2015|Marketing|

Imagina que solo tienes treinta segundos para darle un giro a tu vida. Utilizarías los diez primeros para captar la atención de quien te escucha y otros veinte para presentar tu idea de una forma clara, directa y atractiva, sobre todo atractiva. Tendrías que crear la suficiente expectación para que tu interlocutor se quede a escucharte un minuto más. Si en este tiempo no conseguiste captar la atención, perdiste la posibilidad de dar ese giro del que hablamos.

Esta es, en esencia, la intención de un Elevator Pitch. Parece difícil ¿verdad? No te preocupes, te ayudaremos a prepararlo.

En realidad esta técnica es bastante práctica precisamente por el poco tiempo que tenemos para pararnos a escuchar ya que vamos con prisas, intentando estar conectados con el mundo digital y completamente desconectados del mundo real. Paradójico pero cierto. Por eso es importante llevar siempre un discurso preparado, porque nunca sabemos con quién podemos encontrarnos o hacer networking, esos contactos que como decimos, pueden cambiarnos la vida.

Usado a ambos niveles, el personal para encontrar un trabajo por ejemplo, o el profesional, a lo que en realidad nos dedicamos en Extravaganza, el elevator pitch es una práctica compleja que requiere una preparación previa pues la información que vamos a transmitir ha de estar condensada sin llegar a provocar aburrimiento a quien te escuche. Sigue estos cuatro pasos para prepararlo:

1.- Preséntate y define tu proyecto

En los primeros treinta segundos tienes que presentarte tú y presentar tu proyecto. La imagen que quieras transmitir sobre quién eres y qué quieres hacer es fundamental. No dejes nada al azar. Utiliza un eslogan afirmativo y memorable y céntrate en una idea principal que haga captar el interés.

Pongamos un ejemplo: “Extravaganza Com. es comunicación, el cuaderno en blanco de la creatividad y el empuje al impulso de tus ideas, materializando las ilusiones y convirtiendo en realidad los proyectos que pueden hacerte feliz. Soy Azahara Benito, co-fundadora de Extravaganza Communicación. Buenos días”.

2.- Responde a preguntas comunes

Si has conseguido que el interloculor se quede a escucharte es el momento de responder a preguntas tales como cuál es tu producto y el mercado al que quieres hacer frente, quién esta detrás de este proyecto, qué es lo que ofreces, hacia dónde está dirigido y que has hecho hasta el momento para conseguir las metas marcadas.

Sigamos con el ejemplo:” …Contamos con un grupo de trabajo cualificado en las distintas áreas del marketing y la comunicación …estamos seguros y hemos comprobado que tanto la extravagancia como la elegancia pueden ir de la mano y así lo hemos demostrado”.

3.- Deja claro que te diferencia de los demás

A medida que avances, tu interlocutor se preguntará qué puedes ofrecer tú que no esté ya en el mercado. Adelántate a ese tipo de dudas explicando porqué tu modelo de negocio es mejor que otros parecidos ya inventados y demuestra que es viable.

“No somos una consultoría de marketing tradicional que se guía por patrones ya establecidos, si no que tenemos las herramientas para poder ser diferentes, porque nosotros creemos en el poder de lo original, lo genuíno, y como nuestro propio nombre indica, en lo extravagante, porque siempre hemos pensado que son aquellas cosas distintas las que crean verdadero impacto”

4.- Explica tu modelo de negocio

A quién va dirigido, qué necesidades cubre, cuáles son tus competidores y las ventajas qué tienes sobre ellos, y qué nichos de mercado quieres abarcar.

“…orientados hacia cualquier tipo de negocio, Extravaganza se centra en las Pymes y las start-ups ofreciéndole desde branding hasta el marketing online y el posicionamiento y reconocimiento que merece”.

Como hemos mencionado, en el elevator pitch solo cuentas con treinta segundos iniciales, y si has conseguido que se parecen a escucharte, un minuto más. Este tiempo tan efímero ha de valerte para que se queden contigo, así que sigue estos consejos:

1.- No te extiendas demasiado. Se claro y conciso. Lo bueno si es breve, dos veces bueno.

2.- No lo memorices. No se trata de que seas un reproductor al que pulsar el play. Esto transmite frialdad y como consecuencia, que nuestro interlocutor no empatice con nosotros. Somos personas, humaniza tu exposición.

3.- Muestra naturalidad. Si durante tu presentación te quedas en blanco, o falla algo -una imagen con la que acompañes no aparezca, un bolígrafo que caiga al suelo- no desesperes ni te preocupes, sonríe y continúa como si nada hubiera pasado. Un rostro relajado y sonriente nos ayuda a crear confianza.

4.- Ten en cuenta lo que ‘no tienes que hacer’: Es fundamental que cuando repases tu proposición, no cometas ciertos fallos. No seas pesado, ni redundante, tienes poco tiempo como para perderlo en andarte por las ramas.

5.- Sé atractivo: Una idea es tan buena como su forma de transmitirla. Tienes que despertar interés y crear necesidad, hacer creer a tu interlocutor que el producto que estás ofreciendo – seas tú mismo buscando trabajo, sea tu empresa- es interesante, y gracias a ti, ha descubierto que lo necesita de manera indispensable.

Convence.

Al principio puede parecer algo complicado, pero como todo requiere una preparación. Una vez consigas dominar tu propia información en ese corto espacio de tiempo, tendrás una perfecta carta de presentación que te dotará de formalidad y profesionalidad, requisitos indispensables a la hora de darte a conocer, y si tienes algún problema, desde aquí estaremos encantados de ayudarte. Ponte a ello y verás que es útil y ese giro llega.