Al ir de compras nos afecta el marketing olfativo.

¿A qué huele el éxito? El marketing olfativo te lo explica

Se huele desde fuera. Basta con pasar por la avenida donde esté una de estas tiendas que su olor embriagador parece susurrarte: “Entra”. La atmósfera es agradable y cautivadora… Compro algo y lo más curioso es que, cuando llego a casa para guardarla en mi armario… ¡la ropa tiene el olor a la tienda! Es sorprendente, ¿no? Esta semana, en Extravaganza Communication, te enseñamos qué es el marketing olfativo.

¿Con qué famosa actriz de Hollywood asociaríais el perfume Chanel nª5? Exacto, Marilyn Monroe. ¿Es esto marketing olfativo? No, es un ejemplo de cómo asociamos las marcas a las cosas o a las personas. Si pensamos en cómo huelen los bebés, a nuestra mente viene Nenuco. Y no viene a la cabeza colonia de bebés, viene la marca, con su botella, su etiquetado y el aroma de la infancia.

El motivo de explicar estos dos ejemplos es solo para mostraros la experiencias que nos crean las marcas. Las marcas van calando en nosotros sin que nos demos cuenta. Al principio como  desconocidos nos cruzamos con ellas y cuando pasan unos meses pueden convertirse en nuestras amigas.

Una joya que simbolice la exclusividad; Tiffany & Co. Un hotel de lujo; el Rich. Una cantante excéntrica, Lady Gaga, y con todo el cariño, nos encanta ella. Todos son productos creados por marcas que van dejando en nosotros los consumidores una serie de sensaciones que nos hacen asociarlos de manera inconsciente. ¿Por qué con el olor iba a ser diferente?

¿Qué es el marketing olfativo?

A través de nuestros cinco sentidos percibimos estas emociones. Pero hoy queremos centrarnos en el olfato y en el Marketing Olfativo, una estrategia que las grandes empresas están explotando cada vez más.

El olfato es el sentido encargado de detectar y procesar los olores.

La nariz humana distingue entre más de 10000 aromas diferentes.

Según un estudio de la Universidad de Rockefeller -Nueva York- el ser humano recuerda el 35% de lo que huele, frente al 5% de lo que ve, el 2% de lo que oye y el 1% de lo que toca.  Por eso, resulta normal que algunas personas aseguren que son capaces de reconocer un establecimiento de Stradivarius, del grupo Inditex, a unos diez metros de la tienda.

En los tiempos actuales, debido a la enorme competencia y numerosas ofertas existentes superiores a la demanda, es necesario emplear multitud de estrategias para crear diferenciación. Es por ello que desde hace tiempo el marketing olfativo se utiliza como una estrategia de marketing para identificar olor-marca.

¿Cuántas veces has dicho?: “Huele a nuevo”.

¿Sabrías describir ese olor?

Pensar en el proceso de compra como un proceso tangible donde solo se busca el producto es un error ya que este camino cada vez tiene más puntos emocionales. Acudir a comprar algo no es siempre objetivo de adquirir algo, sino como un entretenimiento o una experiencia.

Cómo funciona el marketing olfativo

Es muy habitual decir expresiones como “voy de compras” por tener una tarde entretenida o como “excusa” para quedar con alguien, porque estamos alegres y queremos festejarlo así o porque estamos tristes e intentamos evadirnos de esta forma, por aburrimiento. Por todo esto, y por  más factores influyentes, las empresas deben intentar dar un paso más.

Es curioso el poder que tiene el olfato en nuestro día a día. Habitualmente nos enfrentamos a situaciones como ver un plato de comida  y que  el olor que desprenda nos resulte desagradable y se nos elimine el apetito, o acudir a un lugar donde el agradable aroma nos impulse a comprar. Caminar por la calle y detectar  una fragancia que nos recuerde a una persona. Estas sensaciones que nos crean los olores son utilizadas por las empresas para impregnarnos, y nunca mejor dicho, la esencia propia de la marca.

Las manzanas de caramelo huelen a feria.

La aplicación del marketing olfativo en distintos sectores

Además del mencionado Stradivarius son cada vez más los establecimientos que desprenden una fragancia con la idea de crear una identificación; y no solo en el sector textil. Empresas como clínicas médicas, restaurantes o centros de belleza, desprenden un perfume que ayude a que asociemos el lugar con una fragancia diferenciadora.

Tomando otros ejemplos, tenemos el caso de Abercrombie & Filch, un establecimiento de moda situado en San Francisco, donde su olor es  muy característico. Esta marca impregna todos los puntos de venta de todo el mundo cada hora a lo largo del día, para que huelan al aroma creado por la casa A&F “Fierce” -de venta exclusiva-.

Pero no solo las empresas del sector textil apuestan por el marketing olfativo como herramienta de brand experience, es decir, crear un vínculo y reconocimiento de marca del establecimiento o producto con un olor determinado.

Empresas como Cadillac® introdujeron su olor de marca denominado Nuance en 2003. Ningún otro coche huele como un Cadillac. 7-Eleven, tiendas dedicada a la alimentación, ha introducido aromas frescos de pan horneado en tiendas remodeladas y obtuvieron incrementos de ventas significativas.

Estrategias de marketing para conectar mejor con el consumidor

Es evidente que una buena estrategia de marketing te hará conectar con tus potenciales clientes y que te tenga presente como su elección de compra.

En este artículo te hemos hablado de que marketing olfativo funciona ya que posiciona al establecimiento y al producto en la mente del consumidor influyendo en las decisiones de compra, concepto que estudia el neuromaketing.  Pero existen otras muchas estrategias de marketing. Lo ideal es que tu marca se posicione en la mente del usuario.

Si te interesa saber más sobre neuromarketing te dejamos un artículo en el que hablamos en profundidad de ello: ¿Qúe es el neuromarketing? 3 claves para conquistar al consumidor

Por ello, esta estrategia empresarial es bastante efectiva. Un simple olor nos transporta en segundos a esa tienda que tanto nos gusta, a la persona que siempre usa ese perfume o al guiso que cocinaba nuestra abuela. El olfato evoca incluso más recuerdos que la vista. Si una imagen vale más que mil palabras, entonces podríamos decir que un olor vale más que mil imágenes.

Saber más sobre estrategias de marketing.

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